Baigorri, Laura (2006). PaiK TV. Homenaje a un mongol visionario. La Televisión No Lo Filma. zemos98.org. Sevilla: UIA Andalucía e Instituto Andaluz de la Juventud. También publicado en el catálogo Nam June Paik y Corea: de lo fantástico a lo hiperreal, (2007). Menene Gras (ed.) Casa Asia de Barcelona.
Nam June Paik ha pasado a la historia por ser uno de los pioneros en utilizar la televisión para hacer arte. Su compañero de Fluxus, Wolf Vostell, incluyó por primera vez un televisor en funcionamiento en la pieza La mirada alemana en 1958, pero sería Paik el primer artista al que se le ocurrió grabar una cinta de vídeo y mostrarla en público como un hecho artístico. La historia mítica es la siguiente: Con el dinero de una beca de la Fundación Rockefeller compró uno de los primeros Portapacks [2] que se comercializaron en EEUU. Un día, cuando volvía a casa desde la tienda de música Liberty, el taxi en el que viajaba se cruzó con la comitiva del Papa Pablo VI en su visita a Nueva York. Paik grabó su llegada desde el asiento trasero del taxi y esa misma noche mostró las imágenes bajo el título Electronic Video Recorder. Sucedió el 4 de octubre de 1965, en el Café Go-Go de Nueva York, durante las veladas “Moon Night Letters” organizadas por Fluxus a la manera de “Cabaret Voltaire”.
